La mayoría de las embarazadas da a luz a bebés normales y sanos. Sin embargo hay factores que incrementan las posibilidades de que aparezcan ciertas complicaciones, como el aborto, el parto prematuro y también las malformaciones.

Malformaciones congenitas en el embarazo

La gran mayoría de las malformaciones congénitas son de causa desconocida, siendo un escaso 40-30% los casos que se pueden asociar a algún factor conocido. Entre ellos los más frecuentes son:

  • La edad de la madre.
  • La alimentación materna durante el embarazo.
  • El ambiente, como por ejemplo las radiaciones, los rayos X…
  • Trastornos genéticos y cromosómicos, determinadas por la información genética del bebé. Podría suceder que no haya ningún caso en la familia y se trate de una alteración espontánea, como ocurre con las mutaciones, o que la alteración sea aportada por la información genética los padres, siendo una enfermedad hereditaria.
  • El  consumo de sustancias tóxicas como el alcohol, llegando a poder sufrir el feto el síndrome alcohólico fetal, que consiste en anormalidades en la cara, defectos del corazón, de las articulaciones y de los miembros, alteraciones intelectuales y problemas en el crecimiento del bebé.
  • Algunos medicamentos afectan también al bebé, por lo que solo hay que tomar aquellos que el médico haya aprobado, sobre todo durante el primer trimestre del embarazo, ya que es cuando tiene lugar la mayor parte del desarrollo embrionario y el feto es más vulnerable.
  • Ciertas enfermedades o infecciones maternas pueden afectar al feto.


Unidad de Diagnostico Prenatal