Investigadores del Instituto de Neurociencias de Castilla y León (Incyl) han mostrado que la cocaína produce alteraciones genéticas en los embriones de pez cebra, ‘Danio rerio’.

Roger López Bellido, uno de los principales responsables de la investigación, ha comentado que la cocaína disminuye el microRNA 133b, aumentando la función del factor de transcripción Pitx3 e incrementando la dopamina y la actividad de los receptores dopaminérgicos.

La dopamina es un neurotransmisor con muchas funciones, pero asociado al placer. Si la cocaína incrementa esta sustancia, su consumo produce una gran satisfacción en el núcleo accumbens, el “centro del placer del cerebro”, al igual que el efecto que produce el chocolate pero a escala mucho mayor.